domingo, 4 de diciembre de 2016

UN BAUTIZO

Ayer  asistí a un bautizo. El niño se llama  Borja Pío. Tiene síndrome de down. Una  criatura que hace mejores a los que viven con él. 

Uno de  esos  ángeles  que dicen " si me quieres querer, quiéreme ahora,no dejes el amor para mañana,porque me moriré". 

Estar  con  chicos así  es  vivir  una aurora  continúa. Nunca  entrará  la tristeza  como un tumor por la ventana.En fin, sé  que no es  fácil de  entender.  Veo esa  criatura y pienso  que  yo también  necesito que me quieran hoy , ahora , porque  ando  con  una  herida  abierta  y  estoy desangrándome de ganas.

Saludé  a  varios  conocidos. El cura, don Felipe, un hombre  peculiar, diferente, algo pallá, me dice que por qué no hablamos un día de estos. Intercambiamos teléfonos. Hablaremos, aunque  hay  un abismo entre este  sacerdote  y yo. Intuyo en él  una fe  algo  histriónica, muy  exagerada. 

Regreso a casa  escuchando  a Antonio Vega. Tengo la sensibilidad  de los yayos: lloro por  tonterías. 

Compro un Nacimiento en la plaza. 

Al  llegar a casa  saludo a  nuestra Señora de la Gatera. Me hace  muy feliz esa advocación.

Por la tarde voy a que me bendiga   un sacerdote el Nacimiento. En el monasterio  hay un concierto maravilloso de la joven orquesta de sant  Cugat.




















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